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viernes, 8 de septiembre de 2017

Micro-agresión: huracanes con nombres de mujer causan más daños


A propósito del paso del Huracán Irma al Norte de la República Dominicana el 7 de septiembre de 2017 y la publicación de un amigo en Facebook.

Mi amigo, quien fue mi compañero de trabajo por varios años en una ONG que promueve la transformación humana y busca la justicia, compartió la siguiente publicación en su muro:

"Este es un dato muy interesante:
En 2014, un estudio de la Universidad de Illinois (EE.UU.) afirmó que los huracanes con nombres de mujer mataban a más personas que aquellos con nombre masculino."

Su publicación me generó la siguiente respuesta:

Qué absurdo "hallazgo" de ese supuesto estudio. ¿Qué investigador/a que se respete va a sacar a relucir una cosa así? Sólo alguien cegado por el machismo ¿A quién se le ocurre atribuir a un fenómeno atmosférico una condición o representación verdaderamente de mujer? ¿El machismo nos tiene tan mal? Ninguna Universidad decente debería permitirse publicar un estudio con un "hallazgo" con semejante barbaridad. ¿Qué tiene que ver el nombre de un fenómeno, que puede ser cualquier otro, con la feminidad? Y qué raro tú compartiendo algo tan misógino y sexista Yadel.


Huracán George 1998
Fuente de imagen:
http://www.acqweather.com/huracanesI.htm
Me parece absurdo porque estamos hablando de: fenómenos naturales, es decir, creer que existe un vínculo entre el "sexo" de los nombres dados a ciertos huracanes y aspectos meramente humanos y femeninos, me parece algo totalmente absurdo e indigno de compartir. ¿Por qué hay que hacerse eco de un supuesto estudio o dato que a simple vista muestra una intención de querer agredir, condenar, juzgar y degradar el ser mujer... así se trate del nombre de un huracán? ¿No se supone que estamos trabajando para todo lo contrario? ¿No se supone que estamos dándolo todo por un mundo más justo, libre de violencia en todas sus formas, con dignidad y respeto por los derechos humanos de todas y todos, especialmente de las/os más oprimidas/os que en gran parte de los casos y las sociedades somos las mujeres? ¿Sabes que ese "hallazgo" y esta publicación son una micro-agresión?

Este es un "hallazgo" totalmente vergonzante e irrelevante. Aunque, si de lo absurdo se trata, los huracanes más catastróficos y causantes de las mayores hecatombes para la República Dominicana, han sido el Huracán San Zenón en 1930, el Huracán David en 1979 y el Huracán George en 1998; o también, vamos a hablar entonces de actos verdaderamente humanos y reales: ¿quiénes lideran la lista de los mayores crímenes, genocidios, guerras, feminicidios, robos e invasiones en el mundo? De eso sí que no, ¿verdad? Yo tampoco hablaré de eso.

Socavar con lo anterior no es mi intención, pero, ante una publicación como esta, como dardo encendido hay que devolver recordando los hechos reales que quizá se quieran olvidar u obviar. Esta parece una simple publicación, pero, detrás y delante de ella hay machismo, violencia, misoginia y agresión. Parte de lo que históricamente han vivido las mujeres, y de lo que aún vivimos hoy en día, parte de creencias sexistas como esta; por eso me evoca esta respuesta.

Sigamos tendiendo puentes, no levantando muros entre mujeres y hombres. Estemos del mismo bando, no seamos oponentes. Hay que detenerse ya. Nota: hay muchísimas cosas verdaderamente positivas, importantes y dignas de compartir.

Por Jahaziely Martínez Corporán
8 de septiembre de 2017


martes, 16 de octubre de 2012

La Mujer en la familia, la sociedad y la religión


 1. LA FAMILIA

Afortunadamente, en las últimas dos décadas, ha habido un despertar en la comprensión de los derechos de la mujer. Esto ha sido comprendido tanto por hombres como por mujeres, aunque todavía hay personas que no comprenden y de quienes comprenden, todavía hay muchos que quizá inconscientemente mantienen pensamientos y actitudes machistas. Sin embargo, muchas mujeres han comprendido que ellas no nacieron exclusivamente para criar hijas e hijos y hacer trabajos domésticos, sino que aparte de que esta es una responsabilidad de ella y su esposo, también ellas deben y pueden participar activamente de la vida económica, social, política y religiosa.

Gracias a congresos y seminarios dirigidos a mujeres, y gracias a Dios también a hombres, ha habido un despertar y división equitativa de roles tanto en la familia como en los espacios de trabajo, políticos y de participación social. Aunque no tengo ningún dato oficial para afirmarlo, a juzgar por los acontecimientos que vemos, noticias y comentarios acerca del machismo hoy, podemos ver cómo mayor cantidad de padres ahora se están involucrando en los quehaceres domésticos y asuntos de las hijas y los hijos. Ahora las mujeres son un gran soporte para la economía de los países, al igual que los hombres.

A pesar de todos estos acontecimientos aun quedan muchos pensamientos machistas. Aun quedan muchos hombres que creen que las tareas del hogar solo corresponden a la mujer y que ellos deben ser los proveedores hasta el punto que entienden que sus esposas no deben trabajar. 


Valga la pena aclarar que la mayoría de hogares dominicanos son llevados por madres solteras. Todavía hay que seguir rompiendo estos paradigmas, la Biblia es un gran instrumento para contrarrestar este mal. Dios y Jesús siempre comprendieron la importancia de la mujer en la sociedad de igual manera que la del hombre. Jesús nunca condenó una mujer ni excluyó su participación.


2.  LA SOCIEDAD


Socialmente, las mujeres siguen siendo discriminadas. A pesar de las campañas que realizan las instituciones y demás actividades enfocadas en disminuir o erradicar el machismo, la sociedad sigue creyendo que una mujer no tiene capacidad para dirigir un cargo político. Mientras la ex primera dama de la República Dominicana del período 2004-2012 dejaba ver implícitamente que quería correr para presidenta del país, muchas personas, entre ellas penosamente mujeres decían que si esa señora pensaba que este país estaba para que lo dirigiera una mujer, que qué se creía esa mujer, que si ella no sabía que para gobernar había que tener pantalones.

Por motivos de corrupción política, muchas personas estábamos en contra de que ella y cualquier otra persona conocida como corrupta, se postulara para la presidencia, pero esto jamás estuvo vinculado a la cuestión del género porque entendíamos que una mujer sí tiene capacidad para ser presidenta y todo lo que ella quiera, solo que más allá del género hay asuntos que no se pueden dejar pasar.

La reacción de aquellas personas que rechazaban abiertamente su posible postulación es una muestra de que la sociedad sigue siendo machista. A veces tenemos pensamientos muy positivos en cuanto a la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres, pero esos pensamientos a veces se nos escapan y se nos contradicen. Desde las iglesias se puede seguir utilizando el mensaje bíblico para cambiar estos paradigmas.


3.  LA RELIGIÓN

Algunas iglesias de tendencia bautista, dan una interpretación errada al texto de 1 Corintios 14:34; criminalmente lo utilizan para anular y censurar la participación de la mujer de forma directa en las actividades de la iglesia.

Estos pensamientos van en contra de otros textos bíblicos en que Dios se manifiesta a favor de las mujeres (el hijo que concedió a Ana, Ester, la mujer adúltera, entre otras). La iglesia no debería sustentar patrones machistas. Dios no los sigue ¿por qué nosotros sí? No podemos permitir que la cultura machista de aquel entonces llenen nuestras congregaciones de equivocaciones.

 Afortunadamente no todas las iglesias tienen esta forma tan equívoca de visualizar a la mujer y a través de los años y hasta de los siglos, muchas mujeres han llevado un ministerio hermoso de liderazgo cristiano y es mucho lo que han aportado. Tanto o más que los hombres. La iglesia está llamada romper con estos paradigmas.

La mujer en una cultura machista


En materia laboral, lo que más llama mi atención acerca de la discriminación hacia las mujeres para ocupar ciertos puestos en las empresas y ganar salarios justos, es que lo que los empleadores toman en cuenta para pagar más a un hombre que a una mujer es que ese hombre se supone que es padre de familia, pero no se piensa lo mismo de la mujer.

Se entiende que el hombre es el que provee y que la mujer solo trabaja para complacer sus caprichos. Pero eso no es verdad, es cierto en algunos casos, pero no es la generalidad. Esas actitudes son solo posturas machistas de los empleadores. Ante todo esto yo me pregunto ¿No se supone que las estadísticas confirman que la mayoría de hogares dominicanos son llevados por madres solteras?...

En cuanto a la sociedad en sentido general, considero que se han visto muy pocos casos de hombres que hayan sido discriminados por embarazar a una mujer fuera de matrimonio, sin embargo,  la mujer que queda embarazada en esta situación es altamente criticada, sentenciada y abandonada, en la mayoría de los casos. Es cierto que a quien le crece la barriga es a ella, pero no es menos cierto que ella no se embarazó sola.

En cuanto al relato que se describe e la Biblia en el capítulo 1 de I de Samuel, es posible que en aquella época, e incluso hoy, las mujeres del Medio Oriente no se sintieran discriminadas a causa de su género. No habían visto ni vivido algo distinto, quizá nadie les había dicho que entre mujeres y hombres debía existir equidad de género. Considero que tal vez aceptaban tranquilamente el trato que se les daba; aunque el caso de Ana es muy particular. Ella era burlada y maltratada porque no podía concebir. Esto por Penina, otra mujer, la otra esposa de su marido.

En relación a lo anterior, independientemente de que una mujer sea consciente o no de la exclusión y discriminación que padece, en ella se debe fundar la idea de que eso no está bien y de que eso no es lo que Dios quiere. En la República Dominicana hay muchas mujeres, incluso algunas que conozco, que legitiman y aceptan que sus maridos las golpeen, sin embargo, por el simple hecho de que ellas legitimen estas acciones, no podemos hacernos de la vista gorda y quedarnos indiferentes.

Una mujer en esa situación obviamente tiene problemas de autoestima, de identidad y de falta de orientación. En casos como estos, las mujeres deben ser acompañadas y ser guiadas hacia la luz, independientemente de que consideren correcto el trato de sus esposos, o de otros hombres tales como compañeros de trabajo, vecinos y compañeros de estudios.

En cuanto al maltrato de Penina ¿qué decir? Muchas veces, las mismas mujeres, somos promotoras de la cultura machista. A veces lo hacemos de manera inconsciente porque en nuestras raíces culturales arrastramos posturas que algunas veces no nos damos cuenta  de que son tendencias machistas. Penina, maltrató duramente a su compañera Ana. Las mujeres muchas veces somos promotoras del sufrimiento de otras mujeres.


La tasa de infidelidad es más alta por parte de hombres que de mujeres, sin embargo, esas mujeres que sirven de amantes para muchos hombres, la mayoría de veces están conscientes de que ese hombre tiene un compromiso legal y moral con otra mujer. Con otra mujer que sufre, que llora, que lo espera y que sufre maltrato.

Incluso, cuando en un grupo hay que elegir a una persona para un cargo, muchos hombres y muchas mujeres van en contra de que sea una mujer que asuma la posición porque subestiman su capacidad. Esto es simplemente desconfianza, desconfianza en que una mujer puede dirigir algo bien. Esta desconfianza es estrictamente se convierte en excluyente  y discriminatoria.

Para entender el sufrimiento de una mujer discriminada, hay que ponerse en su lugar. Con leer no basta. Hay que imaginar cada situación de discriminación, hay que tratar de sentir todos los sentimientos que una mujer sentiría en una situación así, hay que meterse dentro de su cuerpo y ver a través de sus ojos.

Las mujeres recibimos discriminación hasta en cosas simples. En la República Dominicana, cuando un conductor ve que otro conductor cometió un error, voltea a mirar, si es hombre dice una palabra obscena y si es mujer dice: -“tenía que ser una mujer”.